Obra realizada con técnicas mixtas sobre tabla de madera
Medidas 50 x 60
"Naturaleza en transición" es una pieza abstracta de gran potencia visual y riqueza táctil, donde el color y el movimiento simulan los procesos dinámicos de la materia. La composición está dominada por una diagonal de luz blanquecina y texturizada que cruza el lienzo, actuando como un río de energía que divide y, a la vez, conecta los diferentes estados cromáticos.
La obra juega con un contraste orgánico y profundo.
Los verdes vibrantes del centro sugieren vida vegetal o musgo en pleno desarrollo, mientras que los azules oscuros y violáceos de los extremos evocan la inmensidad del cosmos o las profundidades del océano. En la esquina inferior derecha, un destello rojo aporta una calidez terrenal y latente, como magma o fuego.
He utilizado una técnica con relieve, fundamental en la obra, ya que las líneas curvas y los surcos marcados sobre la superficie guían la mirada en un viaje ascendente, dando la sensación de que los pigmentos están vivos y en constante evolución. Utilizando salpicados en blanco he imitado partículas en suspensión, polvo estelar o el rocío de una corriente rápida.
He querido capturar en esta obra el instante exacto del cambio. No es un paisaje estático, sino la representación del flujo, la metamorfosis y la fuerza inevitable con la que los elementos de la naturaleza se transforman unos en otros.
La pieza oscila entre lo macroscópico (una galaxia en expansión) y lo microscópico (la vida abriéndose paso en la roca), ideal para invitar al espectador a la contemplación del cambio continuo.
"Naturaleza en transición" es una pieza abstracta de gran potencia visual y riqueza táctil, donde el color y el movimiento simulan los procesos dinámicos de la materia. La composición está dominada por una diagonal de luz blanquecina y texturizada que cruza el lienzo, actuando como un río de energía que divide y, a la vez, conecta los diferentes estados cromáticos.
La obra juega con un contraste orgánico y profundo.
Los verdes vibrantes del centro sugieren vida vegetal o musgo en pleno desarrollo, mientras que los azules oscuros y violáceos de los extremos evocan la inmensidad del cosmos o las profundidades del océano. En la esquina inferior derecha, un destello rojo aporta una calidez terrenal y latente, como magma o fuego.
He utilizado una técnica con relieve, fundamental en la obra, ya que las líneas curvas y los surcos marcados sobre la superficie guían la mirada en un viaje ascendente, dando la sensación de que los pigmentos están vivos y en constante evolución. Utilizando salpicados en blanco he imitado partículas en suspensión, polvo estelar o el rocío de una corriente rápida.
He querido capturar en esta obra el instante exacto del cambio. No es un paisaje estático, sino la representación del flujo, la metamorfosis y la fuerza inevitable con la que los elementos de la naturaleza se transforman unos en otros.
La pieza oscila entre lo macroscópico (una galaxia en expansión) y lo microscópico (la vida abriéndose paso en la roca), ideal para invitar al espectador a la contemplación del cambio continuo.
Obra realizada con técnicas mixtas sobre tabla de madera
Medidas 50 x 60