Obra realizada con técnicas mixtas sobre tabla de madera
Medidas 50 x 60
El Canto del Viento es una composición abstracta de alto contraste que evoca la fuerza fluida y la energía de los fenómenos naturales en mitad de la noche.
La obra está dominada por una intensa paleta de tonos oscuros como azules profundos y negros texturales, que actúan como un fondo denso y orgánico. Sobre esta penumbra, irrumpen dos corrientes cromáticas principales que aportan dinamismo y luz:
En la parte superior y central, pinceladas difuminadas en verde neón y menta se expanden como una aurora boreal o una ráfaga de aire magnetizado, aportando vibración y vida a la composición.
Un trazo diagonal en blanco tiza y plateado atraviesa el lienzo desde el margen izquierdo, simulando una estela de luz, una ráfaga helada o el resplandor del viento abriéndose paso a través de la oscuridad.
La textura de la superficie, con sus matices raspados y gradientes suaves, refuerza la idea de movimiento perpetuo, como si la imagen capturase un instante efímero de una tormenta de luz y atmósfera.
Esta pieza abstracta explora la relación entre la luz, la penumbra y el movimiento invisible del entorno. A través de un dramático contraste entre fondos profundos y ráfagas vibrantes en tonos esmeralda y blanco iridiscente, la obra materializa la fuerza impalpable del aire en la noche. Más que representar un paisaje estático, el lienzo captura un instante efímero de energía pura: el susurro fluido, helado y vivo de la naturaleza abriéndose paso en la oscuridad.
El Canto del Viento es una composición abstracta de alto contraste que evoca la fuerza fluida y la energía de los fenómenos naturales en mitad de la noche.
La obra está dominada por una intensa paleta de tonos oscuros como azules profundos y negros texturales, que actúan como un fondo denso y orgánico. Sobre esta penumbra, irrumpen dos corrientes cromáticas principales que aportan dinamismo y luz:
En la parte superior y central, pinceladas difuminadas en verde neón y menta se expanden como una aurora boreal o una ráfaga de aire magnetizado, aportando vibración y vida a la composición.
Un trazo diagonal en blanco tiza y plateado atraviesa el lienzo desde el margen izquierdo, simulando una estela de luz, una ráfaga helada o el resplandor del viento abriéndose paso a través de la oscuridad.
La textura de la superficie, con sus matices raspados y gradientes suaves, refuerza la idea de movimiento perpetuo, como si la imagen capturase un instante efímero de una tormenta de luz y atmósfera.
Esta pieza abstracta explora la relación entre la luz, la penumbra y el movimiento invisible del entorno. A través de un dramático contraste entre fondos profundos y ráfagas vibrantes en tonos esmeralda y blanco iridiscente, la obra materializa la fuerza impalpable del aire en la noche. Más que representar un paisaje estático, el lienzo captura un instante efímero de energía pura: el susurro fluido, helado y vivo de la naturaleza abriéndose paso en la oscuridad.
Obra realizada con técnicas mixtas sobre tabla de madera
Medidas 50 x 60